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Fachada de edificio bancario con vidrios verdes, como imagen de las finanzas sostenibles
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Marcos 16 min de leitura22 de abril de 2026

PCAF: cómo medir emisiones financiadas en el sector financiero

Guía completa del PCAF: las clases de activos cubiertas, la metodología de atribución, los data quality scores, el capítulo Brasil y la relación con la Net-Zero Banking Alliance.

Thaís Gross
Thaís Gross
Head Comercial · Mangue
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Qué es el PCAF

El PCAF, Partnership for Carbon Accounting Financials, es una iniciativa global liderada por instituciones financieras para desarrollar e implementar un estándar metodológico que permita evaluar y divulgar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a sus financiamientos e inversiones, las llamadas emisiones financiadas. Creado en 2015 en los Países Bajos por un grupo de bancos, el PCAF ganó tracción internacional rápido. Hoy más de 400 instituciones financieras en el mundo, que representan billones de dólares en activos, usan su metodología para cuantificar el impacto climático de sus carteras. Ese enfoque estandarizado es lo que permite comparar y agregar datos a escala global, y da una base sólida para gestionar riesgos y oportunidades climáticas.

Clases de activos cubiertas

La relevancia del PCAF está en que cubre un abanico amplio de actividades financieras, con guías específicas para calcular las emisiones financiadas en las principales clases de activos. Esa amplitud permite una visión integral de la cartera de una institución.

  • Acciones listadas y bonos corporativos. Para acciones en bolsa y bonos corporativos, la metodología se concentra en la participación accionaria o en la porción de deuda que la institución tiene en una empresa, respecto del valor total de esa empresa (enterprise value). Las emisiones de la empresa invertida o financiada (Alcances 1, 2 y 3 cuando están disponibles) se asignan en proporción a esa participación.
  • Préstamos corporativos. Se tratan de forma parecida a los bonos corporativos, con las emisiones atribuidas según la proporción del préstamo respecto del enterprise value de la empresa deudora.
  • Project finance. Esta categoría cubre préstamos a proyectos específicos, como centrales eléctricas, infraestructura o desarrollos inmobiliarios. Acá las emisiones se atribuyen directamente a los GEI que generan las operaciones del proyecto financiado. El PCAF ofrece guías específicas, con la posibilidad de considerar la fase de construcción y la de operación.
  • Inmuebles comerciales. Para el financiamiento de inmuebles comerciales (edificios de oficinas, centros comerciales), las emisiones se calculan en general a partir del consumo de energía de los edificios financiados, con datos de consumo, superficie construida y factores de emisión. La metodología puede considerar tanto las emisiones operativas (por uso de energía) como las incorporadas (de la construcción y los materiales), aunque estas últimas son más difíciles de medir.
  • Hipotecas. Los préstamos para inmuebles residenciales se contabilizan de forma análoga a los comerciales, con adaptaciones para el segmento. Suele implicar estimaciones según el tipo de vivienda, la superficie, la ubicación y los patrones de consumo de energía, con bases de datos inmobiliarias o estimaciones sectoriales.
  • Préstamos para vehículos. En el financiamiento de vehículos, las emisiones se atribuyen según el uso de los vehículos financiados. Eso puede implicar calcular las emisiones por quema de combustible considerando el tipo de vehículo (nafta, diésel, eléctrico), el kilometraje medio y la vida útil, con factores de emisión por combustible y tipo de vehículo.
  • Deuda soberana. El enfoque para deuda soberana es el más complejo y sigue en desarrollo. El PCAF recomienda hoy enfoques macroeconómicos, o basados en las emisiones del país deudor respecto de su deuda pública, aunque esta categoría presenta desafíos importantes para atribuir emisiones de forma directa.

Cubrir estas clases de activos hace que la enorme mayoría de la actividad de financiamiento e inversión de una institución pueda entrar en el cálculo de emisiones financiadas, y da una base robusta para decisiones estratégicas de sostenibilidad.

Metodología de atribución de emisiones

La columna vertebral del PCAF es su metodología de atribución, que establece cómo se asignan las emisiones de GEI de una entidad financiada o de un activo en proporción a la porción que la institución financiera posee o financia. La lógica central es que la institución es responsable de una parte de las emisiones de su cliente o proyecto, en la misma proporción en que participa del financiamiento o de la propiedad.

La cuenta es la misma para todo activo: emisiones financiadas = factor de atribución × emisiones del activo. El total de la cartera es la suma activo por activo.

El factor de atribución es el componente clave. Para la mayoría de las clases, sobre todo acciones listadas, bonos corporativos y préstamos corporativos:

factor de atribución = monto financiado o invertido ÷ enterprise value

  • Monto financiado o invertido: la participación financiera de la institución en el activo o la entidad (el valor de mercado de las acciones, el valor nominal del préstamo corporativo o del bono).
  • Enterprise value (EV): el valor total de la empresa financiada o invertida, calculado como capitalización de mercado más deuda neta. Usar el enterprise value asegura que los proveedores de capital propio y los de deuda compartan la responsabilidad por las emisiones de la empresa de forma más equitativa y representativa del riesgo y retorno total.

En otras clases de activos la metodología se adapta:

  • Project finance: las emisiones se atribuyen según la proporción del financiamiento de la institución respecto del costo total del proyecto, o directamente por las emisiones del proyecto cuando la institución es la única financiadora o tiene una participación mayoritaria.
  • Inmuebles (comerciales e hipotecas): las emisiones se calculan a partir de las emisiones directas del inmueble (sus Alcances 1 y 2) multiplicadas por la participación porcentual del financiamiento respecto del valor total del inmueble.
  • Préstamos para vehículos: las emisiones se estiman según el uso proyectado del vehículo (kilometraje, consumo) y después se atribuyen a la institución según la proporción del financiamiento respecto del costo total del vehículo.

Vale señalar que el PCAF enfatiza el uso de las emisiones de Alcance 1 y 2 de las entidades o activos financiados, en línea con la responsabilidad operativa. El Alcance 3 se considera dato suplementario, pero se alienta su uso a medida que mejora la calidad de los datos, dada su importancia en la mayoría de las cadenas de valor. La consistencia en aplicar esos factores es lo que permite comparar carteras e instituciones.

Data quality scores (1 a 5)

La calidad de los datos es fundamental para la credibilidad de cualquier inventario de emisiones, y el PCAF lo reconoce con sus data quality scores. El sistema clasifica la confiabilidad de los datos usados en el cálculo en una escala de 1 a 5, donde 1 es la mejor calidad y 5 la peor. La nota refleja la precisión del cálculo y también le indica a la institución dónde concentrar esfuerzos para mejorar sus datos.

  • Score 1: datos primarios verificados o auditados. Datos directos de la empresa o del proyecto, verificados o auditados por terceros. Ejemplos: informes anuales de sostenibilidad auditados, información de GEI verificada de forma independiente, o datos directos de medidores certificados de energía u otros insumos. Es el nivel ideal, con la mayor confianza en la precisión.
  • Score 2: datos primarios declarados. Parecido al Score 1, pero sin verificación ni auditoría externa. Son datos entregados directamente por la empresa financiada, como los que divulga en sus propios informes, sin validación independiente. Son de buena calidad, con un pequeño margen de incertidumbre frente a los auditados.
  • Score 3: datos modelados con factores de emisión específicos. Se usan datos primarios de actividad (kWh de energía consumida, litros de combustible), pero los factores de emisión que convierten esa actividad en GEI son genéricos, específicos de una industria o país y no del proveedor de energía o del tipo exacto de combustible. Da una buena estimación, con cierta generalización en los factores de conversión.
  • Score 4: datos sectoriales o geográficos predictivos. Acá los datos de emisiones se basan en proxies, estimaciones sectoriales o promedios de la industria, el tipo de activo o la región, cuando no hay datos primarios. Por ejemplo, estimar las emisiones de un inmueble por su superficie, tipo y ubicación, con valores medios de consumo para edificios similares. Menos preciso, pero todavía una estimación basada en datos relevantes.
  • Score 5: proxies generalizados o estimaciones amplias. La menor calidad de datos, con emisiones estimadas a partir de proxies muy generales, estimaciones de alto nivel y muy extrapoladas, o bases de datos de baja granularidad. Puede incluir aplicar factores medios de un sector industrial entero sin distinguir subsector ni tipo exacto de operación. Este nivel se usa cuando no hay absolutamente ninguna información más precisa.

Qué implica para la calidad del inventario. Asignar data quality scores le permite a la institución:

  • Identificar brechas de datos. Ver dónde la recolección es deficiente y qué partes de la cartera tienen mayor incertidumbre.
  • Priorizar esfuerzos. Concentrarse en mejorar la calidad de los datos de las categorías con Score 4 y 5, e involucrar a los clientes para obtener datos primarios.
  • Medir el progreso. Seguir la evolución de la calidad de los datos hacia un inventario más robusto.
  • Ajustar estrategias. Entender que una cartera con alta proporción de Scores 4 y 5 tiene una base menos precisa para decidir, y requiere un involucramiento más profundo con los clientes.

Con esa estructura, el PCAF ayuda no solo a medir, sino a gestionar la incertidumbre inherente a contabilizar emisiones en una cartera financiera compleja.

El capítulo Brasil del PCAF

Brasil, con un mercado financiero robusto y una agenda de sostenibilidad en crecimiento, mostró un interés significativo en el PCAF. PCAF Brasil se estableció formalmente en 2021 bajo el auspicio de Febraban, la federación brasileña de bancos, para adaptar y promover la metodología global en el contexto del mercado financiero local. La iniciativa apunta a la estandarización y a fortalecer la capacidad de medición de las instituciones locales.

Las adaptaciones al mercado brasileño incluyen:

  • Factores de emisión regionales. PCAF Brasil trabaja en identificar y recomendar factores específicos para Brasil, considerando la matriz energética local, las características de la industria y los patrones de consumo. Eso es determinante, por ejemplo, para el sector agropecuario, de gran peso en el país y con factores propios para ganado, cultivos y uso del suelo.
  • Datos de actividad locales. Incentivo a recoger y usar datos relevantes para el contexto brasileño, como consumo eléctrico de fuentes renovables o desempeño energético de edificios adaptados al clima tropical.
  • Diálogo con reguladores. PCAF Brasil viene dialogando con el Banco Central de Brasil y otros reguladores para alinear la metodología con las expectativas y las exigencias futuras.

En ese escenario, la Resolución 4.945 del banco central, que regula la política de responsabilidad social, ambiental y climática de las instituciones financieras, es un hito regulatorio fundamental. No menciona el PCAF de forma explícita, pero exige que las instituciones implementen sistemas de gestión de riesgos sociales, ambientales y climáticos, lo que naturalmente implica medir y monitorear el impacto climático de sus carteras. El PCAF encaja como herramienta para esa demanda, al aportar la metodología para cuantificar la dimensión climática del riesgo. Poder reportar emisiones financiadas de forma estandarizada se vuelve un diferencial competitivo y un indicio de conformidad. El PCAF, entonces, funciona como facilitador práctico para implementar las directrices regulatorias y demostrar compromiso con la agenda climática en el plano local.

La página del PCAF sigue las revisiones de la metodología.

Relación con la Net-Zero Banking Alliance y el CDP

Adoptar el PCAF va más allá de una práctica interna de medición: es un componente integrador de compromisos climáticos globales y de requisitos de divulgación. Su metodología es ampliamente reconocida y esperada por otras iniciativas y marcos, lo que amplifica su importancia.

  • Net-Zero Banking Alliance (NZBA). La NZBA es una iniciativa liderada por la ONU que reúne bancos comprometidos a alinear sus carteras de préstamos e inversiones con trayectorias net zero hacia 2050. Un requisito fundamental para sus miembros es fijar metas basadas en la ciencia, y para que sean creíbles y medibles hay que cuantificar las emisiones financiadas. La NZBA respalda explícitamente y, en buena parte de sus orientaciones, recomienda el PCAF como metodología estándar para el cálculo de las emisiones financiadas de los bancos firmantes. Para cualquier banco que esté o aspire a estar en la NZBA, implementar PCAF no es una opción sino una necesidad operativa para cumplir sus obligaciones y mostrar progreso. La consistencia que aporta permite comparar desempeños, identificar los mayores impulsores de emisiones y fijar metas de reducción sobre una base común.
  • CDP (Carbon Disclosure Project). El CDP es una plataforma global de divulgación ambiental que recoge información de miles de empresas. Su cuestionario para servicios financieros evolucionó para exigir datos más detallados sobre emisiones financiadas. En las secciones de estrategia y gestión climática para instituciones financieras hay preguntas específicas que esperan que se divulguen las emisiones de Alcance 3 Categoría 15 (inversiones) y se informe la metodología usada. En muchos casos, el cuestionario CDP Financial Services exige datos PCAF-compliant o espera que la metodología del PCAF sea la base de la divulgación. Eso ocurre porque el CDP busca datos estandarizados y comparables, y el PCAF ofrece justamente eso. Las instituciones que ya lo usan están mejor preparadas para responder, mejoran su puntuación y fortalecen su reputación ante inversionistas y stakeholders que usan datos del CDP. La integración entre PCAF y CDP es natural, porque ambos apuntan a la transparencia y a la estandarización en la divulgación climática.

En conjunto, adoptar el PCAF no es una buena práctica aislada, sino un puente esencial para cumplir compromisos globales y reportar con eficacia en plataformas de alto impacto, y consolida la posición de liderazgo de una institución financiera en la agenda de sostenibilidad.

La página del CDP detalla el cuestionario de servicios financieros.

Cómo ayuda Mangue Tech a bancos y gestoras

Implementar el PCAF y calcular las emisiones financiadas es una tarea compleja, que exige expertise técnica, acceso a datos y herramientas analíticas robustas. Ahí es donde Mangue Tech se posiciona como socio estratégico de bancos y gestoras, con soluciones especializadas para simplificar y optimizar el proceso.

Mangue Tech comprende los desafíos de recoger datos de múltiples fuentes, aplicar la metodología PCAF a varias clases de activos y generar informes precisos y auditables. Nuestras soluciones están diseñadas para esas necesidades específicas del sector financiero, y aseguran conformidad, precisión y eficiencia.

Nuestro trabajo se apoya en tres pilares:

  1. Cálculo de emisiones financiadas por cartera.
    1. Desarrollamos algoritmos y modelos que aplican la metodología PCAF de forma automatizada en toda la cartera de activos: acciones listadas y bonos corporativos, préstamos corporativos, project finance, inmuebles comerciales, hipotecas, préstamos para vehículos y deuda soberana.
    2. Nuestra plataforma procesa grandes volúmenes de datos de múltiples instrumentos financieros y atribuye las emisiones conforme a las guías del PCAF, incluso en carteras complejas y diversificadas.
    3. Entregamos análisis detallados de emisiones por clase de activo, sector, geografía y tipo de cliente, con una lectura clara de los principales impulsores de carbono.
  1. Integración con bases de datos de emisiones corporativas.
    1. La calidad de los datos es fundamental, y Mangue Tech facilita la integración con las principales bases globales y locales. Eso incluye datos de empresas que reportan vía CDP, SASB o GRI, y también datos públicos de sus informes de sostenibilidad.
    2. Cuando no hay datos primarios (data quality scores 4 y 5), usamos bases sectoriales y factores de emisión específicos para el contexto brasileño y global, según las recomendaciones del PCAF, para hacer estimaciones robustas.
    3. Nuestra solución ayuda a rastrear y gestionar los data quality scores, identificar lagunas y priorizar el involucramiento con los clientes para obtener información más precisa.
  1. Informes PCAF-compliant y apoyo a la divulgación.
    1. Generamos informes de emisiones financiadas totalmente compatibles con los requisitos y formatos del PCAF, para una divulgación transparente y estandarizada.
    2. Damos soporte en la preparación de los datos e información necesarios para responder cuestionarios de alto impacto, como CDP Financial Services, de modo que las divulgaciones reflejen con precisión el desempeño climático basado en PCAF.
    3. Nuestros informes pueden incluir análisis de escenarios, proyecciones de reducción y alineación con metas net zero, para sostener la comunicación con stakeholders, reguladores e inversionistas.

Asociarse con Mangue Tech permite que bancos y gestoras conviertan el desafío de medir emisiones financiadas en una oportunidad de fortalecer su estrategia de sostenibilidad, cumplir exigencias regulatorias (como la Resolución 4.945) y demostrar liderazgo en un mercado financiero cada vez más consciente del clima. Facilitamos el camino hacia una medición precisa, transparente y estratégica de las emisiones financiadas.

Mirá el corte de sector financiero.

Para llevar
  • Empezá midiendo las carteras de mayor materialidad (típicamente préstamos corporativos)
  • Priorizá mejorar el data quality score: pasar de 5 a 3 ya es un avance significativo
  • Alineate con la NZBA si tu banco es firmante, porque el PCAF es la metodología exigida
  • Usá inventarios corporativos públicos (CDP, Programa Brasileño GHG Protocol) como fuente

Perguntas frequentes

¿Mi banco está obligado a usar PCAF?+

No hay obligación legal directa en Brasil, pero la Resolución 4.945 del banco central exige gestión de riesgos sociales, ambientales y climáticos. El PCAF es la metodología más aceptada para cumplir ese requisito.

¿Cómo calculo el factor de atribución?+

Factor de atribución = monto financiado ÷ (capital + deuda) de la empresa financiada. Para préstamos se usa el saldo adeudado.

¿Qué relación tiene con CDP Financial Services?+

El cuestionario CDP Financial Services pide datos de emisiones financiadas. El PCAF aporta la metodología para calcularlos.

Glosario
PCAF
Partnership for Carbon Accounting Financials, estándar para emisiones financiadas
Emisiones financiadas
Emisiones de GEI asociadas a los préstamos e inversiones de una institución financiera
Factor de atribución
Factor que determina la porción de emisiones atribuible al financiador
NZBA
Net-Zero Banking Alliance, compromiso de bancos con el net zero hacia 2050
Gestión de riesgo climático
Gestión de riesgos sociales, ambientales y climáticos exigida a las instituciones financieras por el banco central de Brasil
Fuentes

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