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Aerogeneradores y paneles solares que representan metas de descarbonización basadas en la ciencia
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Marcos 17 min de leitura28 de abril de 2026

SBTi: cómo definir metas de reducción basadas en la ciencia

Guía completa de la Science Based Targets initiative: criterios de validación, metas near-term frente a net zero, enfoques sectoriales y paso a paso para la presentación.

Emilia Minieri
Emilia Minieri
Head de Operaciones y Metodología · Mangue
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Criterios de validación actualizados

SBTi establece criterios rigurosos para validar metas, diseñados para asegurar la ambición y el respaldo científico de los compromisos corporativos. Se actualizan periódicamente para reflejar los avances de la ciencia climática y la urgencia de la acción.

Para las metas de corto plazo (near-term), los requisitos actuales son:

  • Ambición para Alcances 1 y 2. Las metas para emisiones directas (Alcance 1) e indirectas por energía comprada (Alcance 2) deben ser consistentes con un escenario de al menos 1,5 °C. Las empresas tienen que reducir emisiones de modo de contribuir a limitar el calentamiento global a ese nivel.
  • Ambición para Alcance 3. Las metas de cadena de valor son obligatorias si el Alcance 3 representa el 40% o más de las emisiones totales (Alcances 1, 2 y 3). En esos casos la ambición mínima es de bien por debajo de 2 °C. Algunas empresas, o sectores específicos, pueden optar por metas de Alcance 3 alineadas con 1,5 °C de forma voluntaria o por requisitos sectoriales. Conviene usar un estándar robusto de contabilidad de emisiones para cuantificar, como el GHG Protocol.
  • Período de referencia. Las metas deben cubrir un período de 5 a 10 años desde la fecha de presentación. SBTi busca que las acciones de reducción se implementen en un horizonte que permita monitoreo y ajuste continuos.
  • Cobertura de emisiones. La meta debe cubrir al menos el 95% de las emisiones de Alcance 1 y 2. Para el Alcance 3, la cobertura debe ser de al menos el 67% cuando exceda el 40% del total.

Los criterios están detallados en documentos específicos de SBTi, con orientación sobre métodos de cálculo y requisitos de reporte. Adoptar esos estándares es fundamental para la credibilidad y la comparabilidad de las metas entre empresas.

Metas near-term frente a metas net zero

SBTi distingue con claridad entre metas de corto plazo y metas de net zero. Esa distinción es decisiva para una estrategia de descarbonización integral.

Metas de corto plazo (near-term).

Se fijan en un horizonte de 5 a 10 años, para impulsar acciones inmediatas y tangibles de descarbonización. Son los pasos iniciales e intermedios que una empresa necesita dar hacia sus compromisos de largo plazo. Abordan sobre todo la reducción de emisiones operativas y de cadena de valor en un período definido, alineadas con escenarios de 1,5 °C para Alcances 1 y 2 y de bien por debajo de 2 °C para el Alcance 3 cuando aplica. La validación de SBTi confirma que la empresa está en una trayectoria de descarbonización consistente con la ciencia.

Metas de net zero.

Representan el compromiso de largo plazo de reducir las emisiones al mínimo posible y neutralizar las residuales que no puedan eliminarse, en general hacia 2050. El Net-Zero Standard de SBTi, lanzado en 2021, ofrece un marco detallado para las empresas que fijan metas de net zero alineadas con la ciencia.

Sus requisitos principales son:

  • Reducción del 90-95% de las emisiones. Antes de la fecha límite de net zero (en general 2050 para la mayoría de los sectores), la empresa debe haber alcanzado una reducción del 90-95% de sus emisiones totales (Alcances 1, 2 y 3) frente al año base. El requisito deja claro que la prioridad es la descarbonización radical, no la compensación.
  • Compensación solo para emisiones residuales. Solo para las emisiones residuales (ese 5-10% que no pudo eliminarse) las empresas pueden usar remociones de carbono de alta calidad para llegar al net zero. Esas remociones deben ser permanentes y verificables.
  • Metas de corto plazo obligatorias. Las empresas que se comprometen con el net zero también deben tener metas de corto plazo validadas por SBTi. Eso mantiene la ambición de largo plazo sostenida por acciones concretas e inmediatas.
  • Sin exclusiones relevantes. La meta de net zero debe cubrir todos los alcances de emisión, sin exclusiones significativas.

La distinción entre near-term y net zero importa porque afirma que la descarbonización es un proceso continuo con hitos intermedios, y no solo un objetivo lejano. Con sus estándares, SBTi busca que el camino al net zero sea robusto y esté construido sobre reducciones reales. El servicio de descarbonización de Mangue Tech puede acompañar la definición y validación de esas metas.

Sectores con enfoque específico

Al reconocer que la estructura de emisiones y las oportunidades de descarbonización varían mucho entre sectores, SBTi desarrolla enfoques específicos para algunos segmentos. Esos enfoques sectoriales, conocidos como Sectoral Decarbonization Approach (SDA), aportan metodologías y guías adaptadas a las particularidades tecnológicas y operativas de cada industria.

La necesidad de enfoques sectoriales viene de varios factores:

  • Intensidad de emisiones. Sectores como cemento, acero y energía son extremadamente intensivos en emisiones y necesitan soluciones tecnológicas y estratégicas distintas de las de servicios.
  • Ciclos de vida de los activos. La infraestructura y los bienes de capital de sectores como la aviación o el transporte tienen ciclos largos, lo que implica estrategias de largo plazo e inversiones sustanciales.
  • Tecnologías de descarbonización. Las soluciones varían mucho. La electrificación es clave para muchos sectores, mientras otros dependen de captura de carbono, hidrógeno verde o cambios en los métodos de producción.
  • Dinámica de la cadena de valor. Las emisiones de Alcance 3 pueden dominar en algunos sectores (alimentos y agricultura, por ejemplo), lo que exige enfoques robustos de engagement con proveedores y clientes.

Algunos ejemplos notables de sectores con enfoque específico:

  • Sector eléctrico. La metodología SDA para electricidad se concentra en alinear las metas de reducción con la transición a una generación totalmente renovable. Suele implicar metas de intensidad de GEI por unidad de electricidad generada.
  • Bosques, tierra y agricultura (FLAG). Las emisiones de esas actividades tienen características biofísicas distintas de las de los combustibles fósiles. La metodología FLAG reconoce esas diferencias y orienta a las empresas sobre cómo fijar metas para reducir la deforestación, optimizar el uso del suelo e implementar prácticas agrícolas sostenibles.
  • Cemento. Es uno de los mayores emisores industriales por el proceso de calcinación. La metodología aborda la eficiencia energética, la sustitución de clínker por otros materiales cementicios y la captura de carbono.
  • Acero. Como el cemento, es intensivo en carbono. Los enfoques exploran hidrógeno verde, captura de carbono y eficiencia energética en los hornos.
  • Transporte (marítimo, aéreo, carretero). Cada modo tiene desafíos propios. Las metodologías específicas consideran la transición a combustibles de bajo carbono (e-fuels, biocombustibles), la optimización de rutas y las tecnologías de propulsión alternativas.

Esos enfoques mantienen las metas de SBTi realistamente ambiciosas y adaptadas a la realidad operativa de cada industria, y promueven soluciones de descarbonización eficaces y económicamente viables.

Paso a paso para la presentación

Presentar metas a SBTi está estructurado en etapas claras, para asegurar completitud, precisión y conformidad con los criterios científicos.

1. Carta de compromiso.

El primer paso es formalizar el compromiso de la empresa, con una carta firmada por un ejecutivo de alto nivel. En ella, la empresa declara su intención de definir metas basadas en la ciencia dentro de los 24 meses siguientes. SBTi ofrece distintos niveles de compromiso, que incluyen metas de corto plazo y de net zero. Presentada la carta, el nombre de la empresa se publica como empresa comprometida en el sitio de SBTi.

2. Desarrollo de la meta.

La fase más compleja y crucial. La empresa debe:

a. Calcular el inventario de GEI. Hacer un inventario robusto y completo, con Alcances 1, 2 y 3, preferentemente según el GHG Protocol. Ese inventario funciona como año base para calcular las reducciones.

b. Elegir escenarios y metodologías. Seleccionar la metodología de definición de metas más adecuada al sector y a las características de la empresa (Absolute Contraction Approach, Sectoral Decarbonization Approach, entre otras). SBTi ofrece herramientas y guías para esa elección.

c. Modelar trayectorias de reducción. Con base en escenarios de 1,5 °C o bien por debajo de 2 °C, modelar las trayectorias de reducción para los Alcances 1, 2 y 3, tanto para las metas de corto plazo como para las de net zero cuando aplican.

d. Preparar el formulario de presentación. Completar el formulario detallado de SBTi con toda la información sobre las metas propuestas: año base, año meta, alcances cubiertos, metodología usada y justificaciones.

3. Presentación para validación.

Desarrolladas las metas, el formulario y el inventario de GEI se envían a SBTi para validación. Su equipo revisa las propuestas para confirmar que cumplen todos los criterios y requisitos técnicos.

  • Plazos. El tiempo de validación varía. SBTi estima hoy hasta 30 días para el análisis inicial de una meta, más otros 30 días por cada ronda de revisión cuando hacen falta cambios. La demanda de validaciones es alta, lo que puede afectar los plazos.
  • Costos. Presentar metas de corto plazo o de net zero para validación implica una tasa administrativa, que varía según el tamaño y la facturación de la empresa. Cubre los costos operativos de SBTi en la revisión y validación.

4. Comunicación pública.

Una vez validada, la empresa queda oficialmente reconocida por SBTi por sus metas basadas en la ciencia. La meta y el nombre se publican en el sitio de SBTi, y la empresa puede comunicar públicamente sus metas y su compromiso climático.

5. Reporte anual.

Se alienta a las empresas con metas validadas a reportar su progreso todos los años, a través de plataformas como el CDP, informes de sostenibilidad u otras divulgaciones públicas. Ese reporte es fundamental para la rendición de cuentas y la transparencia.

El proceso es detallado, pero es lo que asegura la integridad y la credibilidad de las metas de SBTi.

La curva de costo de abatimiento: cómo priorizar acciones

Gestionar bien la descarbonización exige algo más que metas ambiciosas: exige identificar y priorizar las acciones de reducción que son económicamente viables. La curva de costo marginal de abatimiento (MACC) es una herramienta analítica robusta para eso.

Qué es una MACC.

Es un gráfico que muestra el costo marginal de reducir una tonelada de CO2e en distintas oportunidades de abatimiento de una empresa o un sector. Las oportunidades se ubican en el eje horizontal en orden creciente de costo por tonelada de CO2e removida, con el costo marginal en el eje vertical. El ancho de cada barra indica el volumen total de emisiones que esa acción puede abatir.

Cómo ayuda a priorizar.

  1. Identificar la fruta al alcance de la mano. La MACC identifica rápido las acciones de costo negativo o muy bajo. Esas acciones reducen emisiones y a la vez generan ahorro, como mejoras de eficiencia energética o reducción de desperdicio.
  2. Optimizar la inversión. Ver el costo por tonelada de CO2e evitada permite asignar recursos con más eficiencia, con prioridad para las iniciativas de mayor retorno ambiental y financiero.
  3. Planificar estratégicamente. La MACC sostiene una hoja de ruta de descarbonización de largo plazo, y muestra la secuencia lógica de implementación, de las acciones más baratas a las más costosas pero necesarias para metas más ambiciosas.
  4. Comunicar e involucrar. La MACC es una herramienta potente para comunicar la estrategia de descarbonización a públicos internos (equipos, directorio) y externos (inversionistas, clientes, reguladores), y muestra la racionalidad económica detrás de las decisiones.

Ejemplos de acciones que la MACC prioriza:

  • Eficiencia energética. Mejoras de iluminación (LED), aislamiento térmico, optimización de climatización, motores de alta eficiencia. En general de costo negativo o muy bajo.
  • Electrificación. Reemplazo de equipos a combustible fósil (vehículos, hornos de baja temperatura) por alternativas eléctricas, sobre todo combinadas con energía renovable.
  • Energía renovable. Instalación de paneles solares en sitio, compra de energía renovable certificada (PPA, I-REC). Con inversión inicial, pero con menor costo operativo e impacto ambiental.
  • Optimización de procesos industriales. Mejoras productivas para reducir el consumo de materias primas y energía, y con eso las emisiones. En química o alimentos, por ejemplo.
  • Gestión de residuos. Reducción, reutilización y reciclaje, y valorización energética, que evitan emisiones de rellenos sanitarios y bajan la demanda de material nuevo.
  • Cambios en la cadena de valor (Alcance 3). Involucrar a los proveedores para que reduzcan sus emisiones, optimizar la logística, diseñar productos de menor impacto. Más complejo, pero con impacto significativo en el total.
  • Innovación de productos y servicios. Desarrollo de productos de baja huella de carbono, economía circular.

Aplicar la MACC permite armar una cartera de acciones de descarbonización alineada con las metas de SBTi y, a la vez, optimizada en retorno de la inversión y capacidad de ejecución.

Cómo ayuda Mangue Tech en la modelación y la presentación

Definir y presentar metas basadas en la ciencia a SBTi es complejo y exige conocimiento técnico profundo, en contabilidad de carbono, en modelación de escenarios y en los requisitos de la iniciativa. Mangue Tech ofrece soporte especializado en cada etapa, para que las empresas alcancen sus objetivos de descarbonización con eficiencia y credibilidad.

Nuestros servicios para la modelación y la presentación a SBTi incluyen:

  1. Diagnóstico e inventario de GEI.
    1. Inventario completo de GEI (Alcances 1, 2 y 3) conforme al GHG Protocol, con una base de datos precisa y robusta para definir las metas.
    2. Identificación de las principales fuentes de emisión y de los hotspots en la operación y la cadena de valor.
  1. Modelación de escenarios de reducción.
    1. Análisis detallado de las operaciones y del sector para identificar las oportunidades de descarbonización más relevantes.
    2. Desarrollo de múltiples escenarios de reducción, con distintas metodologías de SBTi (Absolute Contraction, SDA y otras).
    3. Modelación financiera asociada a cada escenario, con herramientas como la MACC, para priorizar acciones por eficacia de reducción de CO2e y viabilidad económica.
    4. Proyección de las trayectorias futuras de emisiones alineadas con escenarios de 1,5 °C o bien por debajo de 2 °C, según exige SBTi.
  1. Definición y validación de metas.
    1. Definición de metas de corto plazo para Alcances 1, 2 y 3.
    2. Apoyo en la formulación del compromiso de net zero, con la fecha objetivo y las estrategias para la reducción del 90-95% y la neutralización de los residuales.
    3. Preparación de toda la documentación técnica y administrativa necesaria para presentar las metas a SBTi, con el llenado del formulario y la revisión de los datos del inventario.
    4. Interacción con el equipo de validación de SBTi en nombre de la empresa, o como soporte técnico, para aclarar dudas y ajustar la presentación hasta su aprobación.
  1. Preparación del dossier de presentación.
    1. Compilación y organización de todos los documentos y datos que exige SBTi, para que el dossier esté completo, preciso y conforme a sus estándares.
    2. Revisión minuciosa para evitar los errores comunes que retrasan la validación.
  1. Estrategia de descarbonización e implementación.
    1. Más allá de la validación, Mangue Tech acompaña el desarrollo de planes de acción concretos y de la estrategia de descarbonización de largo plazo.
    2. Asesoramiento sobre tecnologías de bajo carbono, eficiencia energética y engagement con la cadena de valor.

Con la expertise de Mangue Tech, las empresas pueden recorrer el proceso SBTi con confianza, y convertir un compromiso climático en una ventaja estratégica y en una contribución efectiva a un futuro de bajo carbono. Nuestro servicio de descarbonización cubre de la meta al plan.

Para llevar
  • Enviá la carta de compromiso como primer paso: formaliza la intención en público
  • Usá la curva MACC para priorizar acciones de reducción por costo por tCO₂e evitada
  • El Alcance 3 es obligatorio si representa más del 40% de las emisiones totales
  • Planificá entre 12 y 18 meses entre el compromiso y la presentación de la meta final

Perguntas frequentes

¿Cuánto cuesta tener una meta SBTi validada?+

SBTi cobra una tasa de validación que varía según el tamaño de la empresa. El costo principal está en la modelación y la preparación interna.

¿Puedo usar compensación de carbono en las metas SBTi?+

En las metas de corto plazo, no. En net zero, solo después de alcanzar el 90% de reducción absoluta. La compensación no sustituye la reducción.

¿Mi meta tiene que incluir el Alcance 3?+

Si el Alcance 3 representa más del 40% de las emisiones totales, sí. En la práctica, la mayoría de las empresas tiene que incluirlo.

Glosario
SBTi
Science Based Targets initiative, que valida metas corporativas de reducción de emisiones
Meta near-term
Meta de reducción de corto plazo (5-10 años) alineada con 1,5 °C
Meta net zero
Compromiso de largo plazo de cero emisiones netas con más de 90% de reducción real
MACC
Marginal Abatement Cost Curve, curva que prioriza acciones de reducción por costo-efectividad
FLAG
Forest, Land and Agriculture, el enfoque sectorial de SBTi para uso del suelo
Fuentes

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